La Red PAC reúne en La Rioja proyectos innovadores y experiencias de campo en la gestión del suelo y del agua para impulsar una agricultura más resiliente


La Red PAC reúne en La Rioja proyectos innovadores y experiencias de campo en la gestión del suelo y del agua para impulsar una agricultura más resiliente

07 de juillet de 2026

Cambio climático y gestión de recursos naturales
Calidad y cadena alimentaria
Biodiversidad y paisaje

La jornada de la Red PAC en La Rioja puso el foco en la salud del suelo y la gestión eficiente del agua como herramientas clave frente al cambio climático


  • La jornada de la Red PAC en La Rioja puso el foco en la salud del suelo y la gestión eficiente del agua como herramientas clave frente al cambio climático
  • Cinco proyectos innovadores compartieron avances sobre biodiversidad, digitalización, cubiertas vegetales y eficiencia hídrica
  • Agricultores y agricultoras de distintos sectores mostraron cómo la innovación puede mejorar la sostenibilidad y la rentabilidad de las explotaciones

La salud del suelo y la gestión eficiente del agua se han convertido en dos de los principales retos para el futuro de la agricultura. En un contexto marcado por el aumento de las temperaturas, la irregularidad de las precipitaciones y una mayor frecuencia de fenómenos climáticos extremos, la capacidad de adaptación de las explotaciones resulta fundamental para garantizar su viabilidad y sostenibilidad a largo plazo.

Con el objetivo de compartir conocimientos, experiencias y soluciones innovadoras para hacer frente a estos desafíos, la Red PAC celebró los días 16 y 17 de junio en La Rioja la jornada “Suelo, agua y clima: experiencias reales para una agricultura resiliente”. El encuentro reunió a personal investigador, técnicos, agricultores y entidades participantes en proyectos innovadores para analizar prácticas que contribuyen a mejorar la salud del suelo, optimizar el uso del agua y reforzar la resiliencia de los sistemas agrarios. La cita se celebró además en un momento clave para el sector, coincidiendo con los trabajos preparatorios de la futura Política Agraria Común (PAC), en la que la salud del suelo, la resiliencia hídrica y la adaptación al cambio climático figuran entre las prioridades de trabajo señaladas por las instituciones.

El suelo y el agua, dos recursos estratégicos para el futuro del sector agrario

Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue la necesidad de entender el suelo como un recurso estratégico para la producción de alimentos y para la adaptación al cambio climático. Las distintas intervenciones coincidieron en destacar la estrecha relación existente entre la salud del suelo, la biodiversidad y la disponibilidad de agua.

A lo largo de las intervenciones se puso de manifiesto que determinadas prácticas de manejo contribuyen a mejorar la estructura del suelo, aumentar su capacidad de retención hídrica y favorecer la actividad biológica, aspectos fundamentales para afrontar fenómenos cada vez más frecuentes como la sequía o las lluvias torrenciales.

Cinco proyectos innovadores para mejorar la gestión del suelo y del agua

Uno de los ejes principales del encuentro fue la presentación de iniciativas que están desarrollando soluciones innovadoras para afrontar los retos relacionados con el suelo, el agua y el clima desde diferentes enfoques:

  • Grupo Operativo Viña Raíces, centrado en la monitorización de prácticas innovadoras en viñedos de zonas semiáridas para evaluar parámetros del suelo y mejorar la resiliencia del cultivo. Entre sus trabajos destacan los estudios sobre cubiertas vegetales y acolchados para reducir el estrés hídrico y favorecer la conservación del agua.

  • SOILBIO, orientado a mejorar el conocimiento sobre cómo las decisiones de manejo agrario influyen en la biodiversidad y la salud del suelo. El proyecto analiza aspectos relacionados con la actividad biológica, la fertilidad y los servicios ecosistémicos que aporta el suelo.

  • SOS Suelo, que evalúa la calidad del suelo en diferentes agroecosistemas y estudia el efecto de prácticas sostenibles como las cubiertas vegetales, la reducción del laboreo o la incorporación de cultivos de cobertura.

  • LIFE Triplet, enfocado en la digitalización de la fertirrigación mediante herramientas capaces de monitorizar en tiempo real el estado hídrico del suelo y de los cultivos para optimizar el uso de agua y nutrientes.

  • Grupo Operativo HidrOlivar, que desarrolla sistemas para mejorar el aprovechamiento del agua y reducir la degradación del suelo mediante soluciones basadas en la infiltración y gestión eficiente de los recursos hídricos.

De la innovación a la práctica: experiencias reales en el campo

La mesa redonda permitió conocer experiencias desarrolladas en distintos territorios y sectores productivos, mostrando cómo la innovación puede traducirse en mejoras concretas tanto ambientales como económicas.

Las personas participantes compartieron los procesos de transformación de sus fincas, los retos encontrados durante la implantación de nuevas prácticas y los resultados obtenidos tras años de trabajo. Desde explotaciones cerealistas que han reducido notablemente el uso de insumos externos hasta iniciativas orientadas a recuperar suelos degradados o mejorar la eficiencia en el uso del agua, los testimonios pusieron de manifiesto la importancia de combinar conocimiento técnico, experimentación y adaptación a las condiciones territoriales. Entre los ejemplos destacaron:

  • Una explotación cerealista de Zamora que ha reducido significativamente el uso de fertilizantes, fitosanitarios y combustible mediante prácticas regenerativas y de siembra directa.

  • Una explotación ecológica del Campo de Montiel (Ciudad Real) que ha disminuido las labores mecanizadas gracias al uso de cubiertas vegetales y una gestión más eficiente del suelo.

  • Un olivar ecológico de Jaén que ha impulsado actuaciones destinadas a mejorar la infiltración del agua, reducir la escorrentía y recuperar la capacidad de absorción del suelo.

El intercambio de conocimiento como motor de cambio

El segundo día de jornada permitió trasladar parte de los contenidos debatidos al terreno mediante visitas a diferentes fincas y espacios demostrativos de La Rioja. Las personas asistentes pudieron conocer experiencias vinculadas al manejo agroecológico, el no laboreo, el pastoreo rotacional y otras prácticas orientadas a mejorar la salud del suelo y la resiliencia de los sistemas productivos.

A lo largo de los dos días quedó patente el valor del intercambio de conocimiento entre agricultores y agricultoras, personal investigador y entidades innovadoras para avanzar hacia sistemas agrarios más resilientes. La combinación de investigación, innovación y experiencia práctica permitió identificar soluciones que ya están contribuyendo a mejorar la gestión del suelo y del agua, reforzando la capacidad de adaptación de las explotaciones frente a los desafíos climáticos actuales y futuros.