Jóvenes en Red
Capítulo español del WFF: un compromiso por un sistema alimentario justo
"Un mundo sin hambre ni desnutrición, donde jóvenes empoderados impulsen la transformación de los sistemas agroalimentarios para fomentar los medios de vida y proteger nuestro planeta". Así presentaba su ‘visión’ la plataforma FAO Acción para la Juventud, del Foro Mundial de la Alimentación (WFF): un reto que en aquel momento (2021) WFF instaba a compartir desde organizaciones nacionales que quisieran ser sus aliados a nivel país y que, hace un año, un grupo de estudiantes y profesores de la Escuela de Agrónomos de Madrid decidió asumir para constituir su capítulo español. “FAO nos ofrece apoyo y visibilidad institucional en una red global de más de 100 capítulos nacionales en todo el mundo ―comenta el joven profesor Mario González―, pero a nivel de acción y financiación somos dos entidades totalmente independientes”.
El acto fundacional tuvo lugar en la Universidad de León, en 2025. Fue su primer Foro de la Juventud sobre los Sistemas Alimentarios Españoles, que les dio a conocer a otras entidades con las que empezar a hacer red y les permitió compartir su enfoque, volcado en "poner en la agenda pública el tema de la juventud en los sistemas agroalimentarios; siempre de forma transversal a los grandes retos de sostenibilidad, competitividad, desarrollo rural... ―explica Mario―, y dando visibilidad a proyectos que estén llevando los jóvenes en el territorio, que son muchos".
Conscientes de los beneficios de diversificar fuentes, en este tiempo han logrado agregar a la inicial génesis universitaria otros perfiles: “periodistas, investigadores, gente involucrada en cooperación, agricultores…”. A menudo son sensibilidades vinculadas a la agroecología, pero caben otros planteamientos en sus ocho grupos de trabajo, que se reparten entre unos cien miembros. Y, hacia afuera, están trabajando para tener un contacto permanente con organizaciones de relevancia en el sector agroalimentario.
Prueba de ello ha sido su reciente II Foro, celebrado hace solo dos semanas en la Escuela de Agrónomos de Madrid (ETSIAAB, UPM), donde convocaron hasta 25 organizaciones distintas; entre ellas, el Ministerio de Agricultura, la Fundación Daniel & Nina Carasso, Justicia alimentaria, o Enraíza Derechos (coorganizadora del evento). Las mesas y talleres de su programa les permitirán “sacar conclusiones de estrategia” y reforzar con los grupos participantes una relación bidireccional y colaborativa.
Desde fuera, contraponer la incidencia política de un grupo joven a las inercias de los sistemas alimentarios puede parecer un enfrentamiento de David y Goliat, pero Mario lo expone así: “Hay que saltar de trabajar para los jóvenes a trabajar con los jóvenes, y entender que pequeños cambios que se planteen ahora pueden tener un impacto grande dentro de 10 años”. Eso sin olvidar la fuerza de impactos inmediatos, como “a veces ocurre con muchos agroinfluencers”. Por eso “una línea prioritaria es la comunicación”, incluyendo el trabajo con estos comunicadores y con sus redes sociales.
La intención es “dar un salto de escala”. Pero a día de hoy la financiación más allá del pasado foro en la ETSIAAB es cero. De hecho, los cinco integrantes que han acudido al Evento Insignia del Foro Mundial de la Alimentación (del 8 al 16 octubre, en Roma) no han tenido apoyo económico: “Estamos trabajando en conseguir esa financiación mínima para mantener una estructura organizativa que asegure que alguien pueda ir si nos invitan a hablar en un foro de justicia alimentaria, y permita que todo lo demás sea posible”.
Texto: Javier del Peral