Innovación

EU FarmBook, una macrobiblioteca de ciencia abierta

¿Qué pasa cuando un proyecto financiado con fondos públicos en la UE termina? Que muchas veces ya no hay obligación de difundirlo y al concluir puede desaparecer, como cientos de páginas web. Así se pierde mucha información valiosa sobre proyectos agrícolas, ganaderos y forestales que podrían servir de ejemplo en otros países. De ahí nace la idea de crear EU-FarmBook, una macrobiblioteca digital europea de ciencia abierta que recoge prácticas innovadoras agrícolas, ganaderas y forestales. Este proyecto europeo fue lanzado en 2022 para reunir materiales prácticos de proyectos de investigación financiados con fondos públicos, como manuales, infografías y vídeos, y que permanezcan siempre visibles.

EU-FarmBook es una plataforma donde ya hay subidas más de 7.000 entradas o, dicho en la jerga del proyecto, “objetos de conocimiento”, con una ventaja que destaca sobre todas las demás y que resume muy bien Juan Pedro Romero, jefe de área en la Subdirección General de Innovación y Digitalización en la Dirección de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (y uno de los embajadores nacionales del proyecto): “Lo habitual es que cuando termina la subvención de un proyecto, se deja de financiar el hosting de la página web y todo el conocimiento público que se ha estado financiando con dinero de la Unión Europea, o de ámbito nacional, regional o local, se pierde”.

Una segunda gran virtud y utilidad de esta herramienta es que permite que la innovación aplicada a los sectores agrícola, silvícola y ganadero pueda compartirse en todo el ámbito europeo, más allá del ámbito nacional o regional. Romero pone un ejemplo práctico. Si en España un proyecto agrícola necesita una herramienta nueva sobre el cultivo del olivo, puede consultar en la plataforma de EU-FarmBook si existen proyectos de este tipo, por ejemplo, digamos en Chipre, una isla donde el olivar es dominante: “Quizá es el comienzo de una bonita historia entre ambas regiones europeas”, explica este técnico. O, para una ganadera que quiere aprovechar mejor sus pastos situados en el norte de España, quizá exista una iniciativa en Irlanda que resulte interesante y con la que se pueda contactar. Al final, EU-FarmBook ofrece acceder de forma abierta y completamente pública a una agenda de contactos, a un enfoque práctico o a herramientas novedosas, orientadas tanto a la parte más industrial como a la más conservacionista de la agricultura, la ganadería y la silvicultura. Si se trata de un proyecto financiado con dinero público, podrá encontrarse en la plataforma.

La biblioteca traduce de forma simultánea a las 6 lenguas más habladas de la Unión Europea, tiene su interfaz gráfica en las 23 lenguas de la UE y permite crear páginas web personalizadas para cada proyecto. El gran reto, como incide el técnico del Ministerio de Agricultura, es darlo a conocer al público objetivo final, que son los agricultores y ganaderos, selvicultores y asesores agrarios. Puede parecer paradójico, pero esta es la audiencia más difícil de alcanzar por una brecha que es principalmente educativa. Mientras en países como Holanda es normal que los agricultores tengan titulación agraria y asistan a eventos de las instituciones europeas para formarse, “en España la mayoría de los agricultores tiene una formación práctica y poco más”, incide el técnico. Sin embargo, hay que tener en cuenta una tendencia que se da en toda la UE, no solo en España: cada vez hay menos agricultores y los que queden en el futuro estarán mejor formados. De ahí que las instituciones busquen, poco a poco, ofrecer productos más adaptados a sus conocimientos. Y no solo dentro de los Estados miembros: el país que más consulta la información volcada en EU-FarmBook es Singapur, que es uno de los países más innovadores a escala mundial y que trata de aprender prácticas innovadoras de la Unión Europea.

Por otro lado, y en pleno auge de la inteligencia artificial, encontrar fuentes de información fiables se vuelve más relevante que nunca. En este sentido, si un profesional de la agricultura, de la ganadería o del sector forestal busca en ChatGPT, es más probable que encuentre información veraz si parte de los datos de los que se alimenta este modelo de inteligencia artificial para comprender y generar texto, que proviene, en parte, de una biblioteca como EU-FarmBook. Es decir, aunque esta herramienta no sea usada de forma directa por estos colectivos, sí influye en ellos indirectamente, “alimentando de datos fiables y evitando la información falsa y con sesgos en Internet”, matiza Juan Pedro Romero. […]

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Texto: Sara Acosta