Opinion
EIT Food: innovación y sostenibilidad para transformar el futuro agroalimentario europeo
Begoña Pérez Villarreal
El sistema agroalimentario europeo vive un momento de cambio. La crisis climática, la pérdida de biodiversidad, la presión sobre los suelos y la creciente demanda de alimentos saludables están obligando al sector a reinventarse. Y es en este contexto en el que EIT Food (European Institute of Innovation and Technology Food), como entidad de innovación en alimentación cofinanciada por la Unión Europea, trabaja para acelerar la transición hacia un sistema alimentario más saludable, sostenible y resiliente.
Desde su sede para el sur de Europa, ubicada en España, EIT Food South impulsa proyectos, programas de emprendimiento y redes de conocimiento para conectar a agricultores, empresas, universidades y startups en torno a un mismo objetivo: impulsar un modelo alimentario más sostenible, innovador y justo para todos.
El Sur de Europa es clave para el sector. Y por eso ha sido prioritario para EIT Food, y para mí en primera persona, analizar cómo las principales tendencias están transformando el futuro de la alimentación. Más allá de los avances tecnológicos, estas corrientes reflejan ya una evolución en los valores y prioridades que recorren toda la cadena alimentaria, desde la producción hasta el consumo. Enumero alguna de estas tendencias:
La tecnología lidera la innovación. La inteligencia artificial, la robótica o la biotecnología están mejorando la eficiencia, trazabilidad y sostenibilidad del campo. Sin embargo, esta transformación requiere nuevas competencias y una gestión ética de los datos, así como acompañamiento al productor para no dejar a nadie atrás.
De lo global a lo local. Tras las crisis de suministro y el impacto del cambio climático, los consumidores valoran cada vez más los alimentos de proximidad. La relocalización de la producción refuerza la economía rural y la soberanía alimentaria, para impulsar modelos más circulares y sostenibles.
De los alimentos saludables a los auténticos. Los consumidores buscan alimentos naturales, menos procesados y con historias reales detrás. La innovación deberá encontrar el equilibrio entre tecnología, sostenibilidad y autenticidad.
Agricultura regenerativa y resiliencia. Cuidar el suelo se ha convertido en una prioridad. Lo que antes era una práctica de ‘nicho’ hoy está en el centro del debate político y económico europeo.
Alimentación y salud integral. La dieta se consolida como herramienta de prevención. Crece la demanda de alimentos funcionales y la de soluciones que favorezcan un envejecimiento saludable, un ámbito donde Europa quiere situarse como referente. [...]
Texto: Begoña Pérez Villareal